Puede que mañana sea tarde. Actúa. No lo pienses más. ¿Quién sabe que va a pasar?
viernes, 14 de enero de 2011
jueves, 6 de enero de 2011
+6

Cada día me sorprendo más a mi misma. Cambios repentinos. Todo lo que creía que no importaba importa, y lo que creía que importaba tanto que moriría por ello es simplemente humo. Un vago recuerdo de lo que pudo ser y no fue.
¿Recuperación? Nunca la ha habido. Sorprendentemente no ha hecho falta. Quizá el pensar tanto en cuanto podía doler ha hecho que no duela. Como cuando te vas a sacar sangre o a hacer un piercing, lo sientes, pero has estado tan acojonada segundos antes que es solo una punzadita de nada. O quizá también ha podido ser tu abrazo, que no me hayas dejado tocar el suelo, que hayas sido mi paracaídas. Por mucha lluvia que me hayan echado encima… tú ya tenías preparado el paraguas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)