jueves, 30 de diciembre de 2010

uno mas...




Termina el año. Uno más. Y como cada año me pongo a pensar en todo lo bueno y lo malo que ha pasado en estos últimos 12 meses, en todas las personas que han entrado y salido de mi vida y en las que han seguido conmigo un año más.

Puedo decir que en general ha sido un gran año, y que todo eso se lo debo a los que me rodean. Gracias por un año espectacular.

Solo espero que el nuevo año traiga lo mejor para todos. J

Sus quiere.



miércoles, 22 de diciembre de 2010

mejor no te levantes...

“Mañana mejor no te levantes”. Eso ponía en la galleta de la suerte de ayer. Debí hacerle caso. Ni dos horas despierta y ya me había arrepentido de levantarme. En la cama se está mejor. Y soy idiota. Diga lo que diga aún tenía una pequeña esperanza. Pequeñita. Pero me aferraba a ella como si no quedará nada más. Definitivamente idiota, gilipollas y demás. Parece ser que se me revelan las batidoras de mi sueño…

lunes, 20 de diciembre de 2010

Nakutaka

Es un poco tarde. Casi la 1 de la mañana y mañana tengo clase. Pero no tengo sueño. Todas las noches por lo mismo y hoy con más razón que nunca. El tablero no era tan grande como pensaba y no había tantas casillas que nos separaran. ¿Inalcanzable? Aún no lo sé.

Pase lo que pase... Nakutaka.

martes, 14 de diciembre de 2010

Odio los juegos...


Desisto. Está visto que este mundo no está hecho para mí. Todo lo que digo, hago, pienso o siento últimamente está mal. O si no mal del todo, a medias, pero mal.

No quiero ilusiones. Ya no. No podría soportar otro chasco, otra decepción. No quiero sonrisas, no quiero miradas, ni gestos ni nada. YA NO QUIERO NADA. Déjalo. No juegues. No conmigo. He jugado muchas veces y ya estoy cansada. Nunca gano la partida. Siempre me comen antes de llegar a casa, cuentan 20 y ganan. Aunque contigo es diferente. No me vas a comer. Directamente estás en la otra punta del tablero. Inalcanzable.

martes, 7 de diciembre de 2010

...

Últimamente las clavas. Una tras otra. Tienes razón, estaba celosa. MUY celosa y no te imaginas cuanto. Me revienta pensar que otra persona te hable, te toque o incluso te mire y menos que seas tú quien hable, toque o mire. Pero soy experta en sonreír a pesar de todo. Y porque, a pesar de los celos y aunque suene a tópico falso, si tú eres feliz yo soy feliz.