Ayer rompí el silencio del papel, o en este caso del ordenador. Llevaba tiempo, mucho tiempo sin escribir. Estallo pum. Teniendo en cuenta los efectos adversos que las pastillas, que hasta hoy, tomaba, tenían en mi no era nada raro que me hubiera convertido en una obsesa sexual depresiva.
A la mierda. Me gusto la película X-men, ¿Quién no quisiera ser lobezno? (Ojalá pudiera dejarme medianamente largas las uñas...).
Me gusta quedarme sola tanto como me gusta ir al pueblo. Nada. Y aquí estoy. Creo que debería haberme ido aunque fuera después de fiestas... No quería irme sin ti. Y al final... con la tontería te voy perdiendo...
PD: Britxet. Te necesito...