viernes, 23 de julio de 2010

Me cansé


Piensalo. No me quieres. Nunca me has querido y lo sabes. Solo te gusta torearme, te gusta saber que estoy ahí cual perrito faldero meneando la colita. Te gusta que te quieran. Simplemente eso. Pero c’est fini, me cansé de tus aires. Me cansé de quererte. Me cansé de ti.

miércoles, 21 de julio de 2010

No quiero seguir jugando

Lo conseguiste. Me volviste loca y me dejaste a solas con mi locura y la marca de tus besos abrasándome la piel. No juegues más conmigo. Ahogame de una vez o sálvame de este infierno, pero por favor, acaba con este juego.

domingo, 18 de julio de 2010

Carpe Diem

Hay cosas que nunca vuelven. Lo dicho nunca regresa a la boca. Está dicho y punto. Aunque te arrepientas no va a cambiar nada, así que no merece la pena lamentarse. Y el tiempo tampoco vuelve. Lo pasado es pasado. No merece la pena llorar los errores, aunque sí aprender de ellos, aprovechar el poco tiempo que tenemos al máximo y no dejar pasar ninguna de las oportunidades que la vida nos da, y es que estas tampoco vuelven.

jueves, 15 de julio de 2010

Mejor mañana...


Te congelas. Todo se desvanece. Por un momento no queda nada a tu alrededor. Solo oscuridad. Oscuridad y frío. Mucho frío. Asoma una lágrima. Decepción. En el fondo lo sabías y querías estar segura. Y zas. Toma hostia. Pero sabes que todo tiene su lado bueno y lado malo. De todo se aprende. Vuelve el color. El calor. La realidad. Y piensas, ¿Qué más da? Mañana será otro día.

miércoles, 14 de julio de 2010

Necesario

A veces es necesario, aunque difícil, coger el toro por los cuernos. La verdad, por muy dura que sea, siempre va a ser mejor que vivir en constante duda. Y es lo que hoy necesito. Una dosis de cruda realidad. Bájame de la nube por favor; a hostias, a palos o como quieras, pero no lo aguanto más. Es necesario.

viernes, 9 de julio de 2010

Continuará


Me niego a que esta historia tenga un punto y final. No después de tanto trabajo, de tantas noches en vela y de tantos quebraderos de cabeza. Si tú decides poner punto y final a este capítulo de nuestra historia yo estaré escribiendo el capitulo siguiente, porque tú y yo no vamos a tener un FIN, como mucho un continuará

jueves, 1 de julio de 2010

Yo creo que no.

Te pone la zancadilla, tropiezas y caes. Acto seguido te ayuda a levantarte. Das otros dos pasos, vuelves a tropezar y caes una vez más. Pero te ayuda a levantarte una y otra vez. No entiendes por qué te hace caer, y te enfadas, pero cuando te ayuda se te pasa el enfado. Sientes que eres importante y eres feliz, al menos ese segundo en el que te da la mano. ¿Pero de verdad vale la pena seguir caminando al lado de alguien que te hace caer continuamente solo por ese segundo de felicidad?